Durante los periodos vacacionales en México, como el verano, muchos ciudadanos esperan cierto alivio en el precio de los combustibles. Esta expectativa nace del recuerdo de años en que el Gobierno Federal aplicaba estímulos fiscales con el fin de contener el aumento del precio de la gasolina y el diésel, especialmente en momentos de alto consumo. Sin embargo, en 2025, la realidad es distinta.
A lo largo del primer semestre del año, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) ha mostrado una tendencia clara: reducir o eliminar los estímulos fiscales al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) aplicable a combustibles. Durante las vacaciones de Semana Santa, por ejemplo, del 12 al 25 de abril de 2025, la SHCP eliminó completamente los estímulos fiscales tanto para gasolina Magna como Premium y diésel. Esto significó que los consumidores pagaron el 100 % de las cuotas del IEPS, con montos establecidos de 6.45 pesos por litro para Magna, 5.45 pesos para Premium y 7.09 pesos por litro para el diésel.
La misma decisión se repitió durante el puente vacacional de marzo y se mantuvo durante varias semanas consecutivas en mayo y junio. Es decir, en los meses previos al verano, el Gobierno federal no otorgó reducción alguna al impuesto de los combustibles, afectando directamente el precio final para los consumidores.
Cabe recordar que los estímulos fiscales a la gasolina son determinados semanalmente por la SHCP y publicados en el Diario Oficial de la Federación. Estos estímulos son utilizados como un mecanismo para amortiguar el impacto de los precios internacionales del petróleo sobre el consumidor final. Sin embargo, la lógica actual ha sido más recaudatoria: con precios internacionales moderados, el Gobierno ha preferido eliminar el estímulo y recuperar el ingreso fiscal que representa el IEPS.
En febrero de 2025 se firmó un acuerdo con empresarios gasolineros para mantener un precio tope de 24 pesos por litro para la gasolina Magna. Este acuerdo, sin embargo, se ha visto desdibujado por la eliminación de los estímulos durante los periodos de mayor movilidad, como las vacaciones. Así, la política fiscal y los precios reales en estaciones de servicio muestran contradicciones evidentes que impactan directamente a los consumidores.
En lo que respecta al verano 2025, no existe hasta ahora un estímulo fiscal especial vinculado directamente con este periodo vacacional. El Gobierno no ha anunciado apoyos adicionales para esta temporada, y el comportamiento observado en los meses previos indica que probablemente se mantendrá la política de aplicar la cuota completa del IEPS.
Para quienes administran negocios o desarrollan estrategias logísticas y financieras, esta realidad debe considerarse en la planificación de rutas, precios y márgenes operativos. El entorno fiscal actual no está aliviando costos de movilidad: los está cargando de forma directa al consumidor final.






